Comunicación
alternativa: ¿Qué es comunicación alternativa?
Generalizando se puede decir que una comunicación
alternativa lo será más o menos, en la medida que subvierta
el orden moral, político, social, tecnológico, cultural,
simbólico e ideológico que exista en una realidad concreta.
Podemos afirmar incluso que las comunicaciones constituyen en muchos casos,
el principio conservador-inductor de comportamientos sociales. Por lo
tanto, cualquier propuesta de comunicación que pretenda ser alternativa
presupone el rechazo fundamental a la comunicación vigente. Es
decir, que rechace y combata el orden que mantienen los medios de comunicación
oficiales o aliados y legitimadores del poder imperante (en nuestro caso
el capitalismo).
En la actualidad, y dado el perfeccionamiento de estos medios, su gran
baza es espectacularizar y explotar la información en su versión
más canalla, para hacerla más atractiva al consumo. El mensaje
objetivo ya no vende. Las personas o movimientos sociales que combaten
el poder (capitalismo) no tienen cabida en el circo de la información.
Cuando son el centro de atención, porque alguna circunstancia les
hace atractivos y espectaculares, sufren tal manipulación que su
mensaje queda totalmente tergiversado cuando no anulado. Existen infinidad
de casos: huelgas, manifestaciones de minorías, insumisión,
okupación, Duro Felguera, agresiones fascistas...
Así pues, la comunicación alternativa, debe luchar contra
estos mass-mierda para que nadie ni nada se quede fuera de la estructura
comunicacional. Todos y todas tenemos derecho a informar sobre nuestra
realidad y que nos informen otros de la suya, sin que nadie manipule dicha
realidad a su antojo y beneficio.
Los medios alternativos, dada la definición inicial (alternativo=subversivo
del orden), son muchos. Aun así podemos hacer una especie de clasificación
general. Distinguimos los siguientes:
- Los distintos a los de la política oficial.
- Los proletarios, sindicales y obreros.
- Los pertenecientes a partidos políticos.
- Los artesanales y políticamente críticos del sistema capitalista
y la sociedad burguesa.
- Los clandestinos o subterráneos.
¿RADIOS ALTERNATIVAS O RADIOS LIBRES?
Según la clasificación anterior (una de
tantas) y aplicándola al caso de la radio podemos afirmar lo siguiente:
- Las verdaderas radios alternativas se pueden considerar como medios
artesanales (algunas) y políticamente críticas del sistema
capitalista y la sociedad burguesa.
- Las radios libres se pueden considerar como radios alternativas y también
como medios clandestinos o subterráneos (ya que están fuera
de la ley: son alegales, es decir, su situación no está
regulada).
Fijándonos en la organización interna podemos
hacer otra distinción:
- Las alternativas, por regla general, tienen una organización
dirigente-combativa- revolucionaria, que dan unos medios conductores-agitadores-subversivos.
En este tipo de radios podemos incluir las de un partido, las de opciones
políticas claras, algunas radios legalizadas...
- Las libres tienen una organización asamblearia-autónoma-pluridireccional
que dan radios colectivizadas-independientes-poliemitentes. Este tipo
de medios son los que no identificándose con una opción
ideológica clara, abarcan los campos y luchas sociales que sus
componentes desean.
Centrándonos ya en el caso de emisoras libres
podemos destacar una serie de características fundamentales y casi
definitorias:
- Control y propiedad colectivos de la emisora.
- Participación/elaboración de los temas y mensajes a emitir
por parte de las personas que pertenecen a la radio.
- Contenido abierto y antiautoritario en la emisión (cada cual
rige su espacio).
Así pues radios alternativas es una definición
en la que tienen cabida todas las que están fuera del discurso
oficial. No sucede así con las libres ya que tienen unas peculiaridades
organizativas y de funcionamiento que las hacen diferentes, como acabamos
de ver.
Pero las definiciones son sólo eso, palabras. Lo verdaderamente
importante es la práctica. Ahí es donde se demuestra si
una radio está sujeta a grupos de poder, mantiene jerarquías,
tiene temas tabú, las informaciones/mensajes ya vienen redactados...
o si por el contrario es totalmente libre y depende exclusivamente de
las personas que pertenecen al colectivo
PAPEL DE LAS RADIOS LIBRES:
CONTRAINFORMAR Y MOVILIZAR.
Si con la contrainformación se pretende mostrar
a la luz pública LA MENTIRA, dando otra versión de los acontecimientos
o aportando datos que la información original/oficial había
silenciado, ésta debe ir tan lejos como pueda, para lograr cada
vez índices más comunicativos y menos informativos.
La contrainformación no consiste únicamente
en el hecho de ofrecer un contenido distinto al que han ofrecido los medios
oficiales. También tiene importancia la forma como ese mensaje
o contenido es transmitido: si contextualizamos las noticias o no, si
las espectacularizamos o no, si cuidamos el lenguaje y las formas, si
dejamos que la fuente que genera la noticia emita su mensaje sin modificarlo/manipularlo,
si damos o no opción a la oyente a expresarse con libertad o sólo
dejamos que escuche...
Por lo tanto contrainformar es dar una alternativa global
a la comunicación actual. Donde todas (o casi todas) las noticias
son consecuencia y alimentan la opresión, la injusticia social
y el capitalismo teniendo a amplios sectores de la población estigmatizados,
a otros sectores sin voz y a la gran mayoría de ellos manipulados.
Así pues, por un lado, son los sectores estigmatizados y sin voz
, los que nos deben transmitir directamente la información para
que ésta no sea manipulada y por otro debemos tener presente que
la forma de informar también tiene su importancia. De ésta
forma se consigue la horizontalidad informativa (las personas que generan
la noticia, la transmiten) tan necesaria en esta época donde la
mayoría de las informaciones que consumimos provienen de agencias
(Associated Press, United Press, Reuter y France Press controlan el 80%
de las noticias que circulan a nivel mundial). No olvidemos que estas
agencias son empresas capitalistas, cuyo único objetivo es lucrarse,
no dar un servicio a la sociedad y mucho menos tratar de cambiarla.
Otro papel que pueden desarrollar las RRLL es movilizar
a personas y movimientos sociales en campañas o reivindicaciones
concretas. Aunque la radio como colectivo no se implique directamente
en todas las campañas siempre debe apoyar y cuando menos ser vehículo
de transmisión de los movimientos sociales de base . La razón
está en aglutinar/concienciar al mayor número de personas
para que iniciativas que son esquivadas o directamente boicoteadas por
los diferentes medios de masas no se vean anuladas. Por supuesto avisar
de las distintas convocatorias, movilizaciones, huelgas... es imprescindible.
Las radios libres como cualquier otro colectivo autogestionado
y autoorganizado, desarrollan aspectos importantes de manera inconsciente.
- Los directamente relacionados con la forma organizativa
(asamblearia), que podrían ser:
Aprender a vivir/relacionarse sin jerarquías, con libertad responsable,
a compartir ideas, a pensar colectivamente y por ti mism@, a expresarte
públicamente, a solucionar problemas, a valorarte y valorar más
a los compañeros y compañeras, a crear estructuras antiautoritarias...
- Los que sin estar directamente relacionados con la
radio “pululan” por el ambiente.
La mayoría de las personas que se acercan a las radios libres lo
hacen para efectuar un programa (el mayor atractivo del colectivo). En
el momento en que entran en contacto con la emisora, también lo
hacen con un mundo lleno de movimientos sociales, con dinámicas
diferentes a las que nos inculcan en los centros de formación,
en los trabajos, ... De esta manera, de forma natural y no dogmática,
se aprende a convivir con otros valores a los que propugna la sociedad
capitalista. Se ven día a día los resultados, los fracasos,
las verdades, las mentiras... de forma más personal, ya que lo
que les sucede a estos movimientos sociales de base se ve plasmado en
personas y no en publicaciones u otros medios de comunicación.
Así, lo que podrían ser unas siglas más o menos ajenas
pasa a ser una entidad física y más cercana. Por lo tanto,
sin imposiciones, sin grandes estudios teóricos de los problemas
que aquejan a esta sociedad, una persona con escaso/nulo conocimiento
del movimiento anticapitalista (por llamarlo de alguna forma) puede llegar
a involucrarse o cuando menos a comprender ciertos aspectos que de otra
manera quizás nunca hubiese llegado ni tan siquiera a conocer.
Esto, se mire por donde se mire, siempre es positivo.
POSIBLES PROBLEMAS DE LAS RADIOS
LIBRES.
Una radio libre como colectivo autogestinado y asambleario
y como medio de comunicación puede tener dos tipos de problemas
bien diferenciados:
1-.Los organizativos
2-.Los derivados de la emisión.
1. Los de tipo organizativo se salen del objetivo del
presente escrito por lo que tan sólo nombraremos los más
significativos.
Falta de implicación, jerarquías, líderes naturales,
información restringida, machismo, falta de relación personal,
amiguismo, falta de debate...
(Si alguien quiere profundizar en estos aspectos puede consultar la revista
EKINTZA
ZUZENA en su número 15: Sectarismo ideológico. El factor
humano. Sobre algunos problemas en las relaciones personales dentro de
los grupos antiautoritarios. Y también en su número 17:
Organizarse. Algunas reflexiones.)
2. En los derivados de la emisión podemos encontrar
los siguientes:
a)El no profesionalismo.
(Entendemos por profesional a la persona que conoce las artes o técnicas
del oficio de la comunicación. No a la que con poder de informar
adquiere posturas elitistas, empresariales y que se separa del proceso
comunicativo.)
El desconocimiento de éstas técnicas hace que, a veces,
el receptor o receptora no sintonice con la emisora porque está
acostumbrada a la “calidad” de las emisoras convencionales.
Esa calidad técnica se refiere a: informar de forma veraz y documentada,
hacer la emisión amena y atractiva, adecuar bien los contenidos
(normalmente escritos) al lenguaje radiofónico, mezclar bien las
canciones o las cuñas, no tener ruidos ajenos a la emisión,
emitir de forma continua las horas predeterminadas...
Otra cuestión bien diferente es que se utilice un lenguaje más
coloquial o descarnado, que se toquen temas prohibidos, burlarse de la
autoridad, pinchar música ruidosa, hacer programas que se salgan
de toda lógica... Eso nunca estará reñido con efectuar
una buena programación, que sea llamativa y que se escuche con
facilidad.
El objetivo de todo esto es aumentar la audiencia. Aunque no es este uno
de nuestros principales propósitos es muy positivo y fundamental
extender nuestra forma de pensar y actuar a sectores manipulados por otros
medios y poco dados a la contrastación/reflexión de las
noticias (por su apatía o por falta de informaciones contrapuestas).
b)El espontaneismo.
El no tener guión, algunas veces, puede ocasionar la distorsión
del mensaje a emitir. La ausencia de éste, hace que se repitan
los tópicos y estereotipos del sistema de forma inconsciente. Claro
ejemplo de ello puede ser la discriminación de la mujer o en general
de sectores desfavorecidos; pues por medio del lenguaje, y sin darnos
cuenta, contribuimos a que se siga pensando y actuando con las reglas
del sistema capitalista, tan poco dado a solventar las diferencias entre
los seres humanos y/o animales.
De todas formas el espontaneismo bien utilizado puede tener virtudes,
ya que por medio de este se puede acercar el medio radiofónico
a la audiencia y que ésta se anime a participar en las emisiones
desde donde se encuentre. (Esto ya ha sido “copiado” por algunas
radios comerciales y con gran éxito. Aunque todo lo que emiten
tiene un guión perfectamente pensado, hacen que parezca que el
programa es un caos “superdivertido”. Ja, ja, ja... que de
millones ganan con la publicidad que meten a cada minuto).
c) Convertir la radio en un juguete.
Utilizar la emisión exclusivamente como pasatiempo hace que el
potencial de subversión y transformación social que tiene
toda radio libre se esfume, quedando sólo la diversión de
la que emite y la que escucha. La radio queda así totalmente infrautilizada.
A parte que es más fácil que surgan muchos problemas organizativos
por el escaso compromiso social de las personas que componen el colectivo.
d) Reducir la radio a un experimento de amigos y amigas.
El propio carácter cerrado, produce limitaciones a la hora de subvertir
cualquier orden. Como la lucha está en muchos frentes, un grupo
de amigos es casi imposible que abarquen un número aceptable de
ellos. De este modo lo que podía ser un proyecto plural e integrador
se queda a la mitad.
e) No mantener una relación directa con el movimiento
anticapitalista (movimientos de base).
Repercute negativamente ya que no se conocen ni se transmiten sus dinámicas,
además se corre el riesgo de tergiversar o desvirtuar su mensaje
al igual que lo hacen otros medios repletos de periodistas “profesionales”.
d) Copiar esquemas y “virtudes” de otros
medios.
Imitar estilos o programas concretos, utilizar un lenguaje demasiado complicado,
tratar siempre los temas que los medios de masas ponen de moda... se convierte
en un problema, porque no utilizamos nuestra imaginación, no nos
desarrollamos como seres cambiantes y creativos, ni llevamos a cabo nuestras
inquietudes personales y colectivas, ni combatimos el orden capitalista.
CONCLUSIONES.
Con este artículo, inspirado en el libro ALTERNATIVAS
EN COMUNICACIÓN de Mar de Fontcuberta y J.L. Gómez Mompart.
Editorial Mitre, se persiguen dos cosas.
La primera, si no conocías nada de comunicación alternativa,
es que te acercases a la función de ésta, en qué
está basada y cuales son los principales problemas que se pueden
dar en un sector de ésta comunicación , las radios libres.
La segunda, si ya conocías algo de todo esto, es que te sirva de
punto de partida para reflexiones más profundas.
Otra cuestión a tener en cuenta, ya a parte de los objetivos del
escrito, es que las palabras/ideas quedan muy bonitas en papel pero lo
verdaderamente importante son los hechos. Me refiero a las definiciones
de radio libre y radio alternativa. Una radio puede considerarse la más
alternativa/libre del espectro radiofónico y ser la más
sumisa/autoritaria de todas. Por lo tanto, es en la práctica donde
se demuestra que los calificativos tales como antiautoritario, independiente,
libre... no son de adorno sino que evidencian una realidad.
Apuntar que es necesario para las radios consideradas como libres que
tengamos en cuenta nuestra posición, nuestro potencial subversivo,
nuestras estructuras, nuestros fallos y nuestros vicios para así
poder analizar nuestra realidad. Debemos tener claro que a mejor organización,
reflexión y debate entre l@s componentes de la radio tenemos unas
estructuras internas que funcionan mejor y una emisión de mejor
calidad. El hablar sin complejos y con ánimo de apoyarnos, siempre
hace que nos superemos y aprendamos, tanto individual como colectivamente.
Para acabar, animarte a crear tu propio medio de comunicación alternativo
para poder expresarte. A mayor comunicación y diálogo entre
sectores desfavorecidos por el capitalismo, menos manipulación
informativa y más posibilidades de acabar con éste sistema
tan pernicioso para la gran mayoría.
NOTA: Os recomendamos la lectura del libro CONTRAINFORMACIÓN.ALTERNATIVAS
DE COMMUNICACIÓN ESCRITA EN EUSKAL HERRIA. Escrito por CARLOS EGIA
Y JAVIER BAYÓN y editado por LIKINIANO
ELKARTEA. RONDA KALEA 12. 48005 BILBO.TEL/FAX 944 79 01 20. POSTA-E:
ddt@ddt-liki.org |